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Según un artículo publicado en la edición electrónica de "Nature Neuroscience", ratones genéticamente modificados para carecer de una enzima en su cerebro son más proclives al aprendizaje y más atentos a los cambios producidos en su ambiente que los roedores normales.
El estudio, que ha sido dirigido por científicos del University of Texas Southwestern Medican Center, revela un nuevo mecanismo de aprendizaje que podría se de utilidad para el tratamiento de trastornos como el de estrés postraumático, la enfermedad de Alzheimer o la adicción a las drogas, explican los autores.
Los animales modificados carecen de una enzima llamada Cdk5, hecho que parece haberlos vuelto más listos que el resto. Son capaces de encontrar la salida más rápidamente en un laberinto lleno de agua y de recordar mejor el contenido de determinadas cajas. Además, en el caso de que el laberinto se cambie, también son más hábiles a la hora de identificar qué ha cambiado y de encontrar una nueva ruta para salir. No obstante, los autores advierten que, por el momento, desconocen los efectos a largo plazo que tiene la eliminación de la citada enzima en el cerebro.
Los investigadores también están estudiando el desarrollo de fármacos que imiten los mismos efectos sin necesidad de manipulación genética.
En cuanto a su posible uso para el Alzheimer y la drogadicción, explican que la enzima llamada cinasa dependiente de la ciclina 5 o Cdk5, está implicada en ambos casos y que comprender mejor su funcionamiento puede ayudar a desarrollar nuevos tratamientos para estas enfermedades.
La clave del estudio, según comentan, reside en ser capaces de bloquear el gen que codifica la enzima únicamente en el cerebro y solo cuando los ratones son adultos. Se trata de una técnica recientemente desarrollada, conocida como "knock out condicional", que permite llevar a cabo experimentos más sofisticados que con el knock out tradicional, técnica que elimina un gen por completo.
Los investigadores añaden que la enzima Cdk5 trabaja normalmente con otra enzima para desintegrar una molécula llamada NR2B, la cual se ha relacionado con el aprendizaje. Así, la nueva investigación muestra que cuando la Cdk5 se elimina del cerebro, los niveles de NR2B aumentan significativamente y los ratones son más proclives al aprendizaje.
Nature Neuroscience 2007;doi:10.1038/nn1914
Fuente:
http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/press.plantilla?ident=49411&mail=Si
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